lunes, 28 de mayo de 2012

HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS ESTA AQUÍ

Twilighters!!!

Lo siguiente me pone MUUUUUY FELIZ!!!

Una GENIAL Twilighter, Diana Gabriela "Dianis" quiere compartir con toooooodos nosotros su GENIAL historia "Recuerdo de ti"

Es un fanmade inspirado en Twilight, aunque no es la típica historia jaja!!!

Nada más tengo que decirles algo MUY IMPORTANTE, nos describe escenas un poco fuertes... bueno fuertes (sexo explícito), así que depende de ustedes leerlo ;)

Así que aquí les dejo la primera parte.



RECUERDO DE TI





Había pasado una semana sin salir. Una semana en la que enserio estaba estudiando, para poder pasar bien los exámenes en la universidad y no es que fuera un adicto a las fiestas, o que solo me dedicara al reventón y nada de estudio… ¡NO!. Si estudiaba e iba a fiestas, pero yo no era de ese tipo de personas que les apasiona estar día y noche de fiesta en fiesta.

Salía con mis amigos Emmett y Jasper, a tomar algo después de la universidad. Los fines de semana íbamos a alguna fiesta y nos quedábamos hasta casi la 5 am. Emmett y Jasper, -como siempre que salían de los clubs-, salían con una nueva chica y yo… Bueno en ese aspecto era más reservado y no es que no me gustaran las mujeres, ¡Me encantaban!, Pero la cosa era que mis padres, me habían enseñado a respetar, cuidar y darle su lugar a la mujer, fuera como fuera la mujer. 

Como había dicho Carlisle: Aunque sean mujeres de calle debes de respetarlas por el simple hecho de ser mujer. El que se dediquen a eso, no quiere decir que las trates mal y las hagas menos. Ellas también merecen ser respetadas. Eso era lo que solía decirme mi papá y por eso yo veía a las mujeres como el más grande tesoro que un hombre podría tener. Que la mujer indicada estaba ahí, esperando a ser encontrada, respetada y amada.

Solo que a mi todavía no me llegaba esa mujer. Un día llegué a pensar que la había encontrado cuando conocí a Tanya, creía que ella era la indicada; pero como yo quise darle su lugar y respetarla, nunca llegamos a algo más que besos y unas cuantas caricias. 
Un día de buenas a primeras me dejó… o más bien la dejé el día que la encontré en un salón de la universidad teniendo sexo con nuestro profesor de Anatomia; Supongo que le estaba "explicando" o dando una "clase privada"- Negué con la cabeza riéndome sin ganas. Que irónico; y yo que pensaba que ella era la indicada… mi complemento.

De ahí no he vuelto a estar en una relación. Ella me dejó herido, yo la quería, pensaba en ella como la madre de mis hijos, pero mi decepción fue mucha. Ella falló.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Esta semana había sido muy atareada, había estado estudiando y viajando de la casa a la universidad, y viceversa, y nada más, estaba demasiado cansado. No había tenido tiempo de salir con con los chicos a tomar algo como siempre y el día de ayer Emmett me interceptó en uno de los pasillos cuando me dirigía a mis clases…

- ¡Hey, nerd... ¿Quién te crees para dejarnos plantados toda esta semana? Me estas obligando a amarrarte con cadenas a mí para que no te nos desaparezcas… Ni siquiera las narices te hemos podido ver- de pronto puso sus ojos como si estuviera sospechando algo

 - ¿Acaso te escondes de alguien? o…¿Es que ya tienes novia y no quieres que la veamos para que no salga corriendo apenas la conozcamos?

- No, Emmett… no es nada parecido a lo que estas suponiendo. Lo que pasa es que he estado estudiando todos estos días sin descanso, para poder pasar con excelentes calificaciones en los exámenes.

- ¡Ay, por favor, Edward! como si no fueras un ratón de biblioteca que pasa sus exámenes con excelentes calificaciones sin siquiera estudiar - dijo Jasper a mis espaldas dándome un susto tremendo,al no haberlo visto antes.

- Y vamos a ver si tú avisas cuando llegas, que un día de estos, vas a matar a alguien de un susto.

- Ay no exageres- dijo rodando los ojos.

- Bueno está bien… - bufé - ¿Qué quieren de mí?

- Lo que pasa, mi querido Eddie - dijo Emmett poniéndome un brazo alrededor del hombro a pesar de la mirada asesina que atine a lanzarle debido al incomodo y bochornoso apodo que me había puesto, él sabía que odiaba que me llamaran así y lo seguía haciendo.

- No me digas así, Emmett, ¡sabes que no me gusta!

- Sí, como digas - lo dijo con un movimiento en el aire restándole importancia - Como te iba diciendo, mañana iremos al club Storm, hace poco fue la apertura y queríamos que fueras con nosotros. No te puedes negar, di que si…

- Sí, Edward, tienes que venir con nosotros, por favor, no nos puedes dejar solos - dijo Jasper.

- ¡Por favor! ¿sí?- dijeron al unísono, haciendo ojitos de perro triste.

- Está bien, pero solo por esta vez, necesito distraerme un poco.

- ¡Genial, hermano!, No te vas a arrepentir, ¡Será una noche inolvidable¡- dijo Emmett casi brincando de la emoción.

-Entonces pasaremos por ti a eso de las 9 a tu casa y, como dijo Emmett, será una noche inolvidable.

-De acuerdo, los espero mañana.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Y aquí me tienen, observando cómo mis amigos ligan con las chicas que se les ponían entre ceja y ceja, comiendo pan frente a los pobres…

Me dediqué a observar el lugar y era… interesante. Bueno por así decirlo. Ahora entendía el nombre del club, en el techo y paredes había pantallas simulando que había truenos y nubes que, de vez en cuando, soltaban aire y agua para simular una verdadera tormenta, lo bueno era que yo estaba en un lugar donde no caía agua.

Estaba admirando el lugar, cuando una chica llamo mi atención, era bonita, de tez blanca, con el cabello peinado en una sencilla cola de caballo, tenía unos jeans blancos que se amoldaban a la perfección a sus caderas y una blusa azul que hacía resaltar el hermoso color de su piel, la cual podía asegurar, sin duda alguna, que era suave. Quería tocarla.

No sé que me pasó, pero cuando pensé en la suave piel de la chica un cosquilleo corrió por mi mano. Mi ensueño se fue cuando de pronto cuando ella se paró de su asiento, tomo su vaso y le arrojó el contenido del mismo en la cara de uno de los chavos con los que ella venía acompañada, y cuando estaba a punto de irse algo le dijo él a ella, que se volteó y le soltó un puñetazo al tipo ese y se fue hacia la barra.

Perdí el control sobre mi cuerpo, no me había dado cuenta, solo sé que cuando vi que le pegó me molesté mucho, pero no con ella si no con él porque le debió de haber dicho o hecho algo muy malo para que ella se ofendiera de esa forma y lo golpeara.

Mis piernas cobraron vida propia y caminaron hacia donde ella se encontraba, una vez me encontré al lado de ella me miró de reojo y noté que se sonrojó un poco, algo tan natural que me hizo sonreír.

- Hola ¿puedo hacerte compañía? - volteó hacia mí, mirándome confundida.

- ¿Me dices a mí? - me dijo con la voz más dulce que había escuchado en mi vida.

- Sí, ¿si no a quien más? - le dije un tanto confundido y divertido por su pregunta.

- Ahh - fue lo único que me respondió, sonreí más al quedarme admirando sus grandes ojos color chocolate y su cabello del mismo color. Me acerqué un poco más y noté que tenía un delicioso olor a fresias. Cuando pude desprenderme de su hipnótica mirada, noté que se había sonrojado tanto, que sus mejillas parecían pequeñas manzanas con ese color rojo intenso que las caracterizaban y se había mordido el labio de lo nerviosa que estaba, esas simples acciones me encantaron. Ella era tan hermosa… toda una diosa.

- Disculpa, que tonto soy ni siquiera me he presentado, que descortés de mi parte - sonreí de lado, como era mi costumbre, y ella suspiró, haciéndome sonreír mas. ¡Genial! ¿Eso debía tomarlo como algo bueno o algo malo?... en fin- me llamo Edward- y le extendí la mano.

- Isabella, bueno, Bella- sonrió.

- Bueno, Bella, como te decía… mira lo que pasa es que… no vayas a pensar que soy un acosador o algo así- solté una risita un poco histérica- Es que vi como le aventaste tu bebida y golpeaste aquel tipo y me pregunté qué te había dicho para que alguien tan hermosa como tú hiciera que su delicada mano tuviera que tomar medidas tan extremas- la sujeté de su mano, se la besé… De nuevo tenía ese hermoso color rojo en sus mejillas. 

Bajo la cabeza, lo cual se lo impedí sujetándola del mentón para que me siguiera viendo - Es por eso que vine hasta aquí y te pregunté que si te podía hacer compañía para que no estuvieras tan solita- de repente escuché como soltó mucho aire de su pecho, como si estuviera conteniendo la respiración y esperé un poco para que me respondiera, pero no decía nada – Pregunta que no me has contestado.

- Eeee… aaam… este… no, perdón sí… ¡demonios! - dijo susurrando el final- Quiero decir- empezó a reírse un poco en bajito - ¡Sí!, ejem -se aclaró la garganta- Sí, claro, puedes acompañarme - Sonrió y le contesté con una sonrisa - Bien, con respecto a lo que pasó hace un rato, es que solo presenciaste como un patán fue callado - sonrió y alzó su barbilla con orgullo - aunque debo admitir que tiene la cara un tanto dura - la observé como sobaba su mano con la que golpeó a aquel tipo, le sujeté la mano lastimada y se la besé y se sonrojó… otra vez.

- ¿Bailamos?

- Claro.

Acababa de empezar una canción lenta, justo el tipo de canción que estaba pidiendo, rogando por que pusieran una canción romántica, lenta para poder estar un poco más cerca de Bella.

Su cabeza estaba apoyada en mi pecho cuando de pronto ella alzó la cabeza y nos quedamos viendo fijamente, de un momento a otro nos estábamos besando, sus labios eran tan cálidos, dulces y suaves, que creía que nunca iba a poder separarme de ella. Nos separamos por la falta de aire y la vi morderse el labio nerviosa, le empecé a hacer la plática.

- Y entonces ¿Qué te trajo por estos lados? - que tonto… ¿no le podía hacer una pregunta mejor?

-Bueno, lo que pasa es que mis amigos y yo estamos de vacaciones y como hoy es nuestro último día venimos a celebrar.

Cuando terminó de contarme me volvió a poner su penetrante mirada con la mía, no podíamos dejar de vernos.

De repente la empecé a besar con pasión y deseo… Estaba hambriento de ella, no sabía que me pasaba; nunca había sentido algo así, ni siquiera con Tanya, y menos por una desconocida a la cual ya estaba prendado. Algo en mi se había despertado ante el deseo apagado que había tenido todo este tiempo, cuando la volví a mirar a los ojos, en ellos también podía ver el deseo.

Nos entendimos con la mirada y nos volvimos a besar con pasión, deseo, lujuria. Sentía como en mi entrepierna crecía un bulto y esas cosquillas que tanto tiempo estuvieron dormidas, en ese momento empezó a caernos agua, lo cual causo que me excitara aun más. Al ver a Bella así, húmeda, con su blusa pegada al cuerpo, y su exquisito olor a fresias, me hicieron perder el control de mis pensamientos. Mi autocontrol se hizo añicos.

 Mi mano se puso a recorrer su cuerpo desde sus hombros hasta que se fue a su entrepierna y, aún tocándola por encima de la tela, sentí lo caliente que estaba.

La quería para mí. Necesitaba tenerla. Mi cuerpo lo pedía a gritos y el suyo también. Puse una mano en su pecho y lo apreté haciendo que ella gimiera, cosa que hizo excitarme aún más. Nos alejamos de la pista y nos fuimos a la parte de arriba en donde encontramos que había unos "privados" y entonces bendije mi buena suerte, nos metimos en uno y vimos que en él había un diván y un sillón en forma de escuadra.



UuUUu... se las deje en suspenso, verdad???

Entonces, YA SABEN!!!

PRONTO tendremos la continuación. 

Les pedimos COMENTEN, mientras más coments, más pronto la tendremos de vuelta, si no esperaremos hasta el viernes ;)

GRACIAS DIANA POR COMPARTIRLA!!!

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